viernes, 5 de octubre de 2012

EL LIBRO DE LOS MUERTOS, MOISÉSY LOS DIEZ MANDAMIENTOS


¿Por qué fueron 10 mandamientos? Es lo primero que me pregunto después de la clase del Lic. Marvin Aguilar, y ahora con un poco de investigación en la web puedo llegar a la siguiente conclusión de todo esto.

La tradición bíblica explica que los Diez Mandamientos fueron escritos por Dios mismo en las tablas de piedra, como se indica en el Éxodo: "Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste", ya que las primeras también fueron escritas por Dios: "Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios" (Éx 34:1). Sin embargo, todo hace suponer que fue Moisés el que grabó el decálogo en las tablas durante su estancia en lo alto del monte Sinaí (cuarenta días y cuarenta noches).Más de alguna vez se nos ha dicho que debemos de agradar al señor nuestro Dios.
Cumpliendo los diez mandamientos que dejó en las rocas por medio de Moisés. ¿Pero…
Qué pasaría si de pronto viene alguien y nos dice que los diez mandamientos que Moisés inmortalizó en unas rocas por miles de años, no son tan auténticos como se cree?, que cabe la posibilidad que son solo una extensión de una potente y rica cultura egipcia. El Libro de los Muertos es el nombre moderno de un texto funerario del Antiguo Egipto, utilizado desde el comienzo del Imperio Nuevo (hacia el 1.550 a. C.) hasta el 50 a. C. este libro servía de guía para los muertos que querían llegar al paraíso, en él encontraban la clave para hacerlo por medio de conjuros que les ayudarían a enfrentar los demonios que los estaban esperando a lo largo de la travesía. El libro tiene una parte que en la actualidad genera conflictos entre creyentes y no creyentes, porque en esa parte aparecen casi todos los mandamientos que conocemos, excepto el de amar a un solo dios. Por eso surge la interrogante ¿si los diez mandamientos de Dios, son solo una réplica creada por Moisés quien los copió mientras vivió en Egipto?



Puede ser… porque

Moisés nació en Ur de los caldeos, en Caldea, la zona al sur-este de la región de Mesopotamia, se educó rodeado de la cultura caldeo-asiria, vivió toda su infancia hasta los 40 años en Egipto, bajo la protección de la hija de Ramsés II. Es normal que estuviera influenciado por su cultura y tradiciones, y que tuviera acceso a doctrinas relacionadas con los entierros de la cultura egipcia. Obteniendo posiblemente de esta manera acceso al libro de los muertos y posteriormente creando una réplica de los mandamientos que en este libro yacían. Menciono esto porque existen coincidencias entre la biblia y este polémico libro. En el capítulo CXXV del Libro de los Muertos (Papiro de Aní) por ejemplo, se incluye una lista de juramentos para alcanzar la vida después de la muerte. Estas declaraciones juradas son confesiones negativas, que llevan implícito el mandato de los dioses egipcios a llevar una vida recta; algunas de estas confesiones se asemejan a mandamientos del decálogo israelita. Acá presento algunas semejanzas:

Cap. CXXV del Libro de los Muertos
El papiro de Ani, del Museo Británico - E.A.Wallis Budge
Éxodo, 20:1-17, 34:28, Deuteronomio 5:6 21 y 10:4
“En verdad, vine a ti y te traigo la Justicia y la Verdad. Por ti rechace la iniquidad”.
-“No herí a hombre alguno, ni hice daño a las bestias”.
-“No cometí delito en el lugar de la Justicia y la Verdad”.
-“No conocí mal: No actué perversamente”.
-“Cada día trabajé más de lo que se me pedía”.
-“Mi nombre no llegó a la barca del príncipe”.
-“No desprecié a Dios”.
-“No causé aflicción, ni ejercí aflicción”.
-“No hice lo que Dios abomina”.
-“No hice que su amo obrara mal con su siervo”.
-“A nadie le hice sentir dolor”.
-“A ningún hombre hice llorar”.
-“No cometí homicidio; ni jamás ordene a nadie que matara por mí”.
-“No perjudique a la gente”.
-“No hurte lo ofrendado en los templos; ni robé las tortas de los dioses”.
-“No me llevé las ofrendas efectuadas a los bienaventurados difuntos”.
-“No forniqué, ni mancillé mi cuerpo”.
-“Ni acrecenté, ni disminuí las ofrendas debidas”.
-“No robé de los huertos; ni pisoteé los campos”.
-“No hice agregados al peso de la balanza; ni aligeré el peso de los platillos”.
-“No quité la leche de la boca del infante”.
-“No aparté el ganado de sus apacentaderos”.
-“No tendí trampas al ave acuática de los dioses”.
-“No pesqué peces con carnada de sus propios cuerpos”.
-“No hice regresar el agua en su marea alta”
-“No interrumpí el cauce del agua corriente”.
-“No extinguí la llama en su plenitud”.
-“No descuidé las estaciones para las ofrendas asignadas”.
-“No alejé el ganado separado para el sacrificio”.
-“No impedí las procesiones del dios.
Soy puro. Soy Puro”
-“No tendrás otros dioses delante de mí”.
-“No te harás ninguna escultura y ninguna imagen de lo que hay arriba, en el cielo, o abajo, en la tierra, o debajo de la tierra, en las aguas”.
-“No te postrarás ante ellas, ni les rendirás culto; porque yo soy el Señor, tu Dios, un Dios celoso, que castigo la maldad de los padres en los hijos, hasta la tercera y cuarta generación, si ellos me aborrecen; y tengo misericordia a lo largo de mil generaciones, si me aman y cumplen mis mandamientos”.
-“No pronunciarás en vano el nombre del Señor, tu Dios, porque él no dejará sin castigo al que lo pronuncie en vano”.
-“ Acuérdate del séptimo día para santificarlo”. –“ Durante seis días trabajarás y harás todas tus tareas; pero el séptimo es día de descanso en honor del Señor, tu Dios. En él no harán ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el extranjero que reside en tus ciudades. Porque en seis días el Señor hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, pero el séptimo día descansó. Por eso el Señor bendijo el sábado y lo declaró santo.
-“Honra a tu padre y a tu madre, para que tengas una larga vida en la tierra que el Señor, tu Dios, te da”.
-“No matarás ”.
-“No cometerás adulterio”.
-“No robarás ”.
-“No darás falso testimonio contra tu prójimo”. –“No codiciarás la casa de tu prójimo: no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni ninguna otra cosa que le pertenezca.

Ahora solo nos queda pensar a todos los que nos estamos dando cuenta de todo esto sí, somos felices en lo que creemos o queremos  tomarnos más riesgos y seguir escudriñando mas allá de lo que nos dicen.

La “Biblia” de los muertos o el “Libro” de los vivos.


Para que podamos hablar de dos escritos importantísimos en la historia de la humanidad conozcamos uno por uno en su significado y luego en su respectiva comparación.

EL LIBRO DE LOS MUERTOS.
Es el nombre moderno de un texto funerario del Antiguo Egipto, utilizado desde el comienzo del Imperio Nuevo (hacia el 1.550 a. C.) hasta el 50 a. C. El nombre egipcio original para el texto, transliterado rw nw prt m hrw, es convencionalmente traducido por los egiptólogos como «Libro de la Salida al Día», o «Libro de la emergencia a la luz», aunque ninguna palabra que se pueda traducir como «libro» aparece en la denominación egipcia de este conjunto de hechizos mágicos funerarios. La traducción correcta de rw nw prt m hrw es: «Los Vocablos (lit. bocas > 'voces' o 'enunciados') para Salir a través de la Luz».5 El texto consistía en una serie de sortilegios mágicos destinados a ayudar los difuntos a superar el juicio de Osiris, asistirlos en su viaje a través de la Duat, el inframundo, y viajar al Aaru, en la otra vida.
El Libro de los Muertos era parte de una tradición de textos funerarios que incluye los tempranos Textos de las Pirámides y de los Sarcófagos, que fueron escritos sobre objetos, y no sobre papiros. Algunos de los sortilegios incluidos fueron extraídos de estos textos antiguos y datan del III Milenio a. C., mientras que otras fórmulas mágicas fueron compuestas más tarde en la historia egipcia y datan del Tercer Período Intermedio (siglos XI-VII a. C.). Algunos de los capítulos que componían el libro siguieron siendo inscritos en paredes de tumbas y sarcófagos, tal y como habían sido los sortilegios desde su origen. El Libro de los Muertos era introducido en el sarcófago o en la cámara sepulcral del fallecido.
No existía un único y canónico Libro de los Muertos. Los papiros supervivientes contienen una variada selección de textos religiosos y mágicos y difieren notablemente en sus ilustraciones. Algunas personas encargaban sus propias copias del libro, tal vez con una selección de los sortilegios que consideraban más importantes para su propia progresión en la otra vida. El Libro de los Muertos fue comúnmente escrito con jeroglíficos o escritura hierática sobre rollos de papiro, y a menudo ilustrado con viñetas que representan al difunto y su viaje al más allá. (Todo esto según Wikipedia).

LA BIBLIA                                                                                                 
La Biblia (del griego τα βιβλία, ta biblía, ‘los libros’) es el conjunto de libros canónicos del judaísmo y el cristianismo. La canonicidad de cada libro varía dependiendo de la tradición adoptada. Según las religiones judía y cristiana, «transmite la palabra de Dios». La Biblia, o al menos parte de ella, se encuentra traducida a 2 303 idiomas.


En comparación.
Partiendo de la base de que la Biblia no es un texto funerario, ni una colección de sortilegios, como lo es el Libro egipcio de los Muertos, ni que ambos textos presentan una misma composición, ni derivan de una misma cultura y religión, no puede sostenerse una relación directa del Libro de los Muertos con la Biblia.
No obstante, no puede tampoco cuestionarse que el Libro de los Muertos tuvo un papel relevante en la cultura del antiguo Egipto, manteniendo su praxis durante el periodo coincidente con la composición del texto bíblico.
Toda vez que la Biblia es un texto heterogéneo donde se aprecian distintas influencias culturales en su composición (Egipto, Mesopotamia, etc.), no puede descartarse alguna vaga influencia del Libro de los Muertos sobre la Biblia, aunque sea a razón de un hito característico de la cultura egipcia que marco a las poblaciones vecinas, también politeístas y sujetas al dominio de Egipto.

Por consiguiente, este breve artículo únicamente pretende exponer algunos pequeños puntos que aparecen en el Libro Egipcio de los Muertos y que parecen también recogerse vagamente en la Biblia; lo cual, como antes ya mencioné, no significa en modo alguno que la Biblia contenga parte de esta obra egipcia o que ambas tengan una relación en sí, directa.

La balanza de Maat, el libro de Job y el libro de Daniel
El Libro Egipcio de los muertos contiene la escena del pesaje del corazón del difunto. El corazón emblema de la conciencia es pesado en la balanza y en el otro extremo es pesada la pluma emblema de la ley. Arriba doce dioses observadores están sentados sobre sus tronos: “Te ruego, oh tú que pesas lo justo, que guíes la balanza para que se estabilice”.
En el papiro del museo británico nº 9901, la diosa Maat está sentada en el centro del astil de la balanza. En otras versiones de esta obra, las dobles diosas Maat son representadas erguidas junto a la balanza observando el resultado del pesaje. También hay representaciones en donde la pluma es sustituida por la propia diosa Maat.

En otras versiones como la del papiro de Quenna, en vez de Maat, es anubis quien aparece en el astil y en otras variantes de la escena del pesaje del corazón, aparecen monos, el dios Horus, Osiris, Isis y Neftis. También aparece el dios Thot, y detrás de Thot el monstruo hembra Amam “el devorador” o Am-mit “el que come al difunto”.

La balanza fue una herramienta de uso común en el próximo oriente antiguo para pesar productos mercantiles junto con oro, plata, cobre, etc. La Biblia da mucha importancia al uso correcto de las balanzas:
Levítico 19:35-36:”No hagáis injusticia en juicio, en medida de tierra, en peso ni en otra medida.Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto”.

Pero la Biblia no solamente hace referencias a la balanza como dispositivo para el pesaje de productos en las transacciones comerciales (Amos 8:5, Proverbios 16:11; 20-23, Isaías 46:4; Jeremías 32:10, etc.). En el libro de Job podemos leer el pesaje del hombre ante Dios de manera similar al Libro Egipcio de los Muertos:
Job 31:5-6: “Si anduve con mentira, y si mi pie se apresuró a engaño, péseme Dios en balanzas de justicia, y conocerá mi integridad”.

El contexto de este capítulo 31 es una confesión a modo de protesta, una defensa de la integridad de Job, exponiendo de forma paralela a las confesiones negativas del Libro Egipcio de los Muertos su inocencia y rectitud ante Dios a lo largo de su vida. Si volvemos a leer las confesiones negativas y el capítulo 31 del Libro de Job apreciaremos ciertas similitudes, tales como negar el engaño o la mentira, la iniquidad, el mal al prójimo, obrar contra el siervo, etc.
Ahora después de haber escrito y hablado un poco de esto a través de este articulo creo que a muchos se nos ha abierto la mente para poder saber si la biblia de verdad es un libro escrito sobrenaturalmente por un poder divino o simple y sencillamente por la ambición del hombre de copiar y tener el poder de los seres humanos.

La Virgen María ¿Podría ser una copia de la diosa Ateneas?


ATENEA, en la mitología griega, la diosa de la guerra, civilización, sabiduría, estrategia, de las artes, de la justicia y de la habilidad. Una de las principales divinidades del partenón griego y uno de los doce dioses olímpicos, Atenea recibió culto en toda la Grecia Antigua y en toda su área de influencia, desde las colonias griegas de Asia Menor hasta las de la Península Ibérica y el norte de África. Su presencia es atestiguada hasta en las proximidades de la India. Por ello su culto tomó muchas formas e incluso tuvo una extensión considerable hasta el punto de que su figura fue sincretizada con otras divinidades en las regiones aledañas al Mediterráneo.
La versión más tradicional de su mito la representa como hija partenogénica de Zeus, nacida de su frente completamente armada después de que se tragase a su madre. Jamás se casó o tuvo amantes, manteniendo una virginidad perpetua. Era imbatible en la guerra, ni el mismo Ares pudo derrotarla. Fue patrona de varias ciudades pero se volvió más conocida como protectora de Atenas y de toda la Ática. También protegió a muchos héroes y otras figuras míticas, apareciendo en una gran cantidad de episodios de la mitología.

Ahora bien ¿Quién fue o es La Virgen María?
María (en arameo, מרים, 'Mariam') es el nombre que se usa en los evangelios para referirse a la madre de Jesús de Nazaret. Para los cristianos católicos, ortodoxos, coptos, anglicanos y otros grupos cristianos orientales, son más usadas las expresiones «Santísima Virgen María», «Virgen María», «Madre de Dios» o simplemente «la Virgen». En el islam se usa el nombre árabe Maryam.
María es mencionada por su nombre por primera vez al escribirse el evangelio más antiguo, el evangelio según san Marcos, pero de forma tangencial. En el evangelio según san Mateo se la menciona con motivo de la narración de la "concepción milagrosa" de Jesús y de su nacimiento y huida a Egipto.
Aquí el evangelista Mateo menciona que es María aquella de quien habló el profeta Isaías al decir:
«la Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que traducido significa: "Dios con nosotros».

Ahora bien los excéntricos (desde el punto de vista de nosotros los cristianos), tratan de ver este punto como una copia barata de la “Virgen María”, con la “Diosa Virgen Atenea”. Hay quienes exaltan a la Diosa diciendo:
Atenea, una de las diosas más importantes en la mitología griega. En la mitología latina, llegó a identificarse con la diosa Minerva, también conocida como Palas Atenea. Atenea salió ya adulta de la frente del dios Zeus y fue su hija favorita. Él le confió su escudo, adornado con la horrorosa cabeza de la Gorgona Medusa, su 'égida' y el rayo, su arma principal. Diosa virgen, recibía el nombre de Parthenos ('la virgen'). En agradecimiento a que Atenea les había regalado el olivo, el pueblo ateniense levantó templos a la diosa, el más importante era el Partenón, situado en la Acrópolis de Atenas.


Pero por otro lado consulte y le pedí su punto de vista a mi amigo, Manuel Medrano, quien es estudioso de la Biblia y me contesto lo siguiente con respecto al tema:
“Te pregunto: ¿la mitología griega es real, histórica y probable? La mitología tiene un sentido de entendimiento del rol humano en tanto dependen de la lucha de dioses, llenos de egísmos y por lo tanto las actitudes de los hombres son el reflejo de las actitudes de los dioses que los crearon...
Te pregunto: ¿cuándo sucumbió la mitología griega?
En el caso de Jesús, virgen es una doncella, mujer que no ha tenido sexo pero que luego concibe por obra del Espíritu Santo. Los judíos con toda su gran historia nunca han cuestionado el relato del nacimiento de Jesús y reconocen la identidad del carpintero, hijo de José y María.
En las culturas antiguas, los dioses mueren cuando sucumbe un pueblo, caso de la caída de los imperios, cayeron sus dioses, pero el Dios de la Biblia fue al exilio cuando los judíos fueron deportados a Babilonia por Nabuzaradán, capitan de la guardia del Rey Nabucodonosor. Es algo novedoso que un Dios viaje con su pueblo y luego de 70 años el pueblo vuelve, reedifica un templo y adoren al mismo Dios. Ese es el Dios Padre de Jesús.
Por lo tanto la diferencia en diametralmente opuesta. Jesús vive mientras que la diosa Atenea y no Atena sigue siendo un mito olvidado pero invocado como un hecho del pasado, ligado a una cosmogonía ya superada.”

Lo que a mi si me llama poderosamente la atención es el largo tiempo que existe entre una historia y la otra además de las similitudes que pueden existir en ambas mujeres, Atenea nació y fue virgen, María dio a luz virgen y por eso se le llama la “Virgen Madre”, entonces mi pregunta es ¿Sera que estamos engañados? O ¿estamos pecando al escribir estos artículos que son de una clase donde estamos conociendo historia mitológica antigua de donde se agarran los ateos para engañar a las personas que creemos en Dios?

martes, 2 de octubre de 2012

¿Lo bello es lo bueno?, Entonces, ¿lo feo es lo malo?


Estas palabras nos hacen pensar que la gente que nace con los rasgos físicos bien parecidos, son personas que serán buenas toda la vida. Pero veamos bien esta situación y desde mi punto de vista, les diré lo que pienso al respecto dentro de este escrito.

La frase “¿Lo bello es lo bueno?”, esta frase proviene de Platón, un filósofo griego que escribió esta frase dedicada a la antigua Grecia, debido a la gran belleza que reflejaba. Significa también que todo lo bueno refleja algo bello, y que nada bueno puede reflejar algo que no sea belleza.  Pero veámoslo desde varias aéreas de la sociedad y de nuestro mundo actual y también veamos algo de la biblia.


La Política.
Con eso de que ya se vive de cerca las elecciones de presidentes en nuestro país a través de los partidos proponiendo candidatos, hablemos de este punto.
Una estrategia muy usada por los políticos para promocionarse cada vez que hay elecciones para cargos públicos, son los carteles. En éstos, ellos aparecen sonrientes, amables, simulan ser buenas personas, comprometidas con la democracia, que escucharán y apoyarán las necesidades de quienes pretenden representar. Así, las calles se inundan de fotografías de personas que no conocemos (Que por cierto hacen que nuestro país se vea más sucio que de costumbre), pero que se interesan en nuestro voto. Los políticos, que han pagado cantidades increíbles de dinero para que los maquillen, los peinen, para que un fotógrafo profesional les tome su mejor gesto y un diseñador retoque la imagen y luzcan impecables, aprovechan cualquier espacio para promocionarse.

Y finalmente siempre gana el candidato que mejor se vea en la publicidad y que su imagen y carisma permitan y le transmitan confianza al votante.
En otro aspecto cuando se ve en el diario vivir de nosotros los salvadoreños caminando por la misma acera en la que nosotros caminamos que viene una persona atractiva o bonita, nos sentimos confiados y hasta le saludamos, pero cuando vemos a personas que son feas y que además caminan feo y ven feo, sabemos que nos querrán robar y hacer daño. Rápidamente se nos viene a la mente un estado de violencia e inseguridad. Además las personas que son malas les pasan cosas malas, si alguien por muy bonito o bonita que sea, es una persona mala y anda delinquiendo y además siempre anda queriendo problemas les pasaran cosas feas como golpes en el cuerpo y rostro y no se vestirán bien, simple y sencillamente porque no le ven sentido de vestirse bien para andar robando y todo esto les convierte en personas malas y feas,  con cicatrices y con manchas en el cuerpo y mala apariencia física.

Por otro lado la Biblia.
Si lo vemos desde desde este punto de vista, nos daremos cuenta que nosotros al escuchar o al hablar de los apóstoles y de Jesús, incluso de María y José, los imaginamos que son personas atractivas, Jesús lo imaginamos e incluso quienes crean representaciones de este nos lo ilustran como una persona alta, de un cuerpo atlético, con un rostro hermoso y con cabello largo ondulado y con una belleza increíble que puede que hayan tomado como base la frase que ya les comentaba en el título de este articulo, mientras los apóstoles también son personas ilustradamente bellas, esto puede tener relación.
Incluso en los  productos, mostrando su mejor ángulo en fotografías visualmente impecables, aislados de su contexto o por el contrario en un contexto perfecto, buscando atraer la atención del consumidor y generarles la idea de que es el producto de sus sueños. Esta estrategia de exaltar la apariencia tanto en los políticos, como en los productos.
Pero para aplicar o finalizar este articulo vemos según wikipedia el significado de la palabra “Belleza”.
Belleza es una noción abstracta ligada a numerosos aspectos de la existencia humana. Este concepto es estudiado principalmente por la disciplina filosófica de la estética, pero también es abordado por otras disciplinas como la historia, la sociología y la psicología social. Vulgarmente la belleza se define como la característica de una cosa que a través de una experiencia sensorial (percepción) procura una sensación de placer o un sentimiento de satisfacción. En este sentido, la belleza proviene de manifestaciones tales como la forma, el aspecto visual, el movimiento y el sonido, aunque también se la asocia, en menor medida, a los sabores y los olores. En esta línea y haciendo hincapié en el aspecto visual, Tomás de Aquino define lo bello como aquello que agrada a la vista (quae visa placet). La percepción de la «belleza» a menudo implica la interpretación de alguna entidad que está en equilibrio y armonía con la naturaleza, y puede conducir a sentimientos de atracción y bienestar emocional. Debido a que constituye una experiencia subjetiva, a menudo se dice que «la belleza está en el ojo del observador». En su sentido más profundo, la belleza puede engendrarse a partir de una experiencia de reflexión positiva sobre el significado de la propia existencia.
En esta definición nos damos cuenta que en ningún momento la belleza va de la mano con la persona buena. Así que no todas las personas buenas son bellas.

viernes, 7 de septiembre de 2012

PERSEPOLIS, la esencia de los persas y de su gran imperio.

Hacia el año 512 a C el rey Darío I el Grande emprendió la construcción de este masivo complejo palaciego, ampliado posteriormente por su hijo Jerjes I y su nieto Artajerjes I. Hoy en día, las majestuosas ruinas de Persepolis, crisol de estilos mesopotámico, egipcio y griego, atestiguan el esplendor que llegó a alcanzar el Imperio Persa aqueménida, el más poderoso y extenso de su época.     Persepolis (Irán) fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979.

La primera capital del Imperio Persa aqueménida fue Pasargadas, pero hacia el 512 a C el rey Darío I el Grande emprendió la construcción de este masivo complejo palaciego, ampliado posteriormente por su hijo Jerjes I y su nieto Artajerjes I. Mientras las capitales administrativas de los reyes aqueménidas fueron Susa, Ecbatana y Babilonia, la ciudadela de Persepolis mantuvo la función de capital ceremonial, donde se celebraban las fiestas de Año Nuevo. Construida en una región remota y montañosa, Persepolis era una residencia real poco conveniente, y era visitada principalmente en primavera.

En el 330 a C, Alejandro Magno, en su campaña de Oriente, ocupó y saqueó Persepolis, incendiando el Palacio de Jerjes, para simbolizar quizá el fin de la guerra panhelénica de revancha hacia los persas. 

   En el 316 a C, Persepolis era todavía la capital de Persis, una provincia del nuevo imperio macedónico. La ciudad decayó gradualmente durante el periodo seléucida y posterior. En el siglo III d C, la cercana ciudad de Istakhr se convirtió en centro del imperio sasánida.

Reyes persas de la dinastía aqueménida constructores de Persepolis

   
   - Darío I (522-486 a C)       



   - Jerjes I (485-465 a C)  



   - Artajerjes I (464-425 a C) 


En persa, actualmente: Takht-é Jamshid o Trono de Jamshid, haciendo referencia a un rey mítico de la antigua Persia.   Antaño su nombre original era Parsa.  

El nombre griego de Persepolis o Ciudad de los Persas data de fechas posteriores a su saqueo.


Emplazamiento

   
   En una plataforma de roca natural, de unos 300 x 500 m, adosada a una ladera del Küh-é Rahmat (Monte de la Misericordia). A unos 50 km al nordeste de la ciudad de Shiraz, provincia de Fars (centro de los imperios aqueménida y sasánida), al sudoeste de Irán.  
Los otros tres lados de la plataforma cuadrangular que sirve de base a Persepolis están compuestos por un muro de contención de sillares ciclópeos, variando de altura siguiendo la inclinación de la ladera de 4 a 14 metros).  
En el lado Oeste una majestuosa doble escalera de 111 peldaños da acceso a la terraza, sobre la que se levantan las ruinas de varios edificios colosales, dispuestos ortogonalmente, construidos todos en una piedra gris oscura procedente del monte vecino, a menudo pulimentada hasta alcanzar la textura del mármol. Los sillares, de gran tamaño y cortados con la máxima precisión, fueron colocados sin mortero o argamasa, y muchos de ellos permanecen todavía in situ. Los palacios incorporaron elementos arquitectónicos procedentes de diversas tradiciones: meda, mesopotámica, griega y egipcia.  
La mayor parte de la ciudadela de Persepolis fue excavada por el Instituto Oriental de Chicago en los años 30, y posteriormente por el Servicio Iraní de Arqueología. 



Principales edificaciones

   
   - Gran Escalera de Entrada  
   - Puerta de las Naciones, o de Jerjes  
   - Apadana o Salón de Audiencias de Darío I, con 36 altas columnas  
   - Escalinatas de acceso a la Apadana, con relieves del Desfile de las Naciones y de los Diez Mil Inmortales, así      como combates de León y Toro  
   - Salón del Trono de Jerjes o de las Cien Columnas, rodeado de pórticos monolíticos con relieves en el intradós   de luchas entre un héroe real y un Toro, un León o un monstruo mitológico alado  
   - Palacio de Darío  
   - Palacios de Jerjes y Artajerjes (vestigios)  
   - Tripylon o Sala Central de los Tres Pórticos  
   - Casa del Tesoro de Darío  
   - Museo  
   - Tumbas rupestres de Artajerjes II y III excavadas en el monte Küh-é Rahmat 
Es increíble conocer como un imperio de muchísimos años atrás dejo un gran legado a la humanidad y aun mejor que a través de su legado pudiéramos tratar de identificar su historia.

Estilo artístico
  
   En el florecimiento de la arquitectura aqueménida que se produjo en Persepolis es evidente la influencia de la tradicional arquitectura elamita, hegemónica en el II milenio a C, cuyo carácter auténtico no se ha individualizado hasta fechas recientes gracias al hallazgo del ziggurat y el complejo de templos de Choga Zambil (Irán, cerca de Susa). 

Es también muy perceptible en Persepolis la influencia del arte griego, dado que Darío, al regreso de la guerra en el Egeo, se llevó consigo gran número de artesanos griegos. 

   El leit-motiv artístico persa aqueménida eran las tallas en piedra. Éstas se diferencian de las de Asiria, donde los relieves se usaban como decoración interior y tenían un contenido narrativo. En Persepolis entran a formar parte de la decoración exterior de los muros, lo que explica la ocasional monotonía de sus temas procesionales. El bajorrelieve plano y detallado de los grabados asirios dieron paso al sutil modelado de Persepolis, que recordaba el trabajo de los forjadores. Los ropajes sugerían, a la manera griega, las formas del cuerpo humano a través de las telas, y se daba un tratamiento más plástico de los temas humanos y animales, aumentando el efecto tridimensional de todos los relieves.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Ciro el “Grande” fue el mesías y no era ni judío.

“te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados…” Isaías 45:3 
¡El Rey Persa que conquistó la Antigua Babilonia y recibió esos tesoros realmente fue nombrado por Dios 150 años antes de su nacimiento! El profeta Isaías registró esa profecía en el siguiente pasaje:

Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán:2Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos; y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te pongo nombre. Por amor de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, te llamé por tu nombre; te puse sobrenombre, aunque no me conociste. Isaías 45:1-4
                                            Un poquito de Ciro.
Pero vámonos también a ver cosas realmente interesante de esta profecía, en el Antiguo Testamento no hay mesías. Y nos parece que esta afirmación se acerca a la verdad. Sin embargo, hay dos casos en la época postexílica, en concreto a partir del 539 a.C. en el que el uso empieza a acercarse a lo que podría ser la concepción un mesías-rey poterior: el de Ciro el Grande, que no es ni siquiera judío y el de Zorobabel, el último vástago de la rama de David. Pero el que a estos dos personajes se les designe en alguna ocasión con el vocablo mesías, nos señala con nitidez como el que ejerce esa función es un mero ser humano, por mucho que su “contacto” con la divinidad sea excelso.  Según la tradición judía, Ciro el Grande, persa de nación, de la estirpe de los aqueménidas, conquista Babilonia en el 539 a.C., después de haber derrotado a los lidios (su monarca más era el proverbialmente opulento y rico Creso) y a los medos. Por necesidades u oportunidad política, Ciro adoptó una política de tolerancia religiosa para con los diversos pueblos de su extenso imperio, para que al menos en ese flanco no hubiera tensiones él.  En el ámbito de esta política Ciro decidió permitir a sus súbditos judíos (los aqueménidas, al conquistar Babilonia se hicieron dueños automáticamente de Israel, que estaba bajo su soberanía desde la caída de Jerusalén en el 587) la reconstrucción de las murallas en la capital de la provincia de Judea, la reconstrucción del Templo de Jerusalén, que existía en semirruinas, y la devolución de los objetos sagrados del Templo de Jerusalén , transportados a Babilonia como señal de dominación por Nabucodonosor. Parece también que emitió un edicto por el que se permitía la vuelta de los exiliados en Babilonia –familias prominentes todas ellas- a tierras de Israel.  Y decimos “parece” porque hay serias dudas al respecto, puesto que la misma tradición hebrea parece indicar que el primer retorno de los exiliados fue en tiempos del sucesor de Ciro, Darío I en torno al 521 a.C. Pero es probable que fuese Ciro el que primero diese, o esbozase, el decreto que permitía la vuelta. De lo contrario no se hubiera producido lo que nos interesa ahora: la tradición profética recogida en Isaías lo proclama “justo” (Is 41,2), “pastor” (= buen rey: Is 44,28) y “ungido” o “mesías” Isaías 45,1. He aquí el texto:  « Así dice Yahvé a su ungido (“mesías”)) Ciro, a quien he tomado de la diestra para someter ante él a las naciones y desceñir las cinturas de los reyes, para abrir ante él los batientes de modo que no queden cerradas las puertas. » 
Además investigando un poco mas me di cuenta que lo que es pasado por alto casi universalmente por comentaristas de la Biblia es que Ciro no limitó su beneficencia a solo esos judíos. Si ese hubiera sido el caso, cuestionar sus motivos sería mucho más difícil. Pero la historia nos pinta un cuadro de genio político quien reconoció el valor de tratar de pacificar pueblos conquistados en vez de esclavizarlos—una práctica que continuó Alejandro El Grande después de el. Y ese principio era la razón detrás del envío de Ciro de contingentes de todos los elementos “religiosos” dentro de su imperio de regreso a sus tierras de origen. Ídolos tomados como botín de guerra fueron restituidos a los muchos sacerdotes paganos para que pudieran volver a casa y seguir como si nada hubiese pasado y en lo que concernía a los judíos, los recipientes de oro y plata tomados del Templo (Daniel 5:2) les fueron devueltos. Por lo que los aspectos de “pastor y mesías” de Ciro hacia los judíos deben ser vistos en aquel contexto. Había un sabor ecuménico pronunciado en el asunto completo en el que el rey veía como iguales a todas las religiones. Para finalizar esta nota me llama poderosamente la atención que el nombre de CIRO empiece con "C y termine con O" al igual que CRISTO, y no solo eso la palabra CRISTO lleva dentro de él las cuatro letras del nombre de CIRO. 

El Paraíso o Jardín del Edén ¿Una copia de hace 4,000 años a.C. original de los persas?


En el Génesis de la biblia se menciona el paraíso, donde Adán y Eva fueron enviados para que pudieran disfrutar al máximo de la vida y que no les faltara nada. Mientras dentro de la historia encontramos que hace más de 4,000 años que se escribiera la biblia existían los jardines persas donde ahora es Irán.

Pero para poder hace una comparación y ver si posiblemente es una imitación inventada o real de la biblia conozcamos que eran el “Jardín Persa”.  Según Wikipedia: 
La denominación de Jardín Persa remite a una tradición y a un estilo de la concepción de los jardines que tiene su origen en Persia(actual Irán). Tradicionalmente estos jardines eran “espacios cerrados”.
La palabra persa (en Avéstico) para definir “espacio cerrado” era pairi-daeza que se transmitió, en la Mitología judeo-cristiana con el nombre de Paraíso, el Jardín del Edén.
El objetivo de estos jardines era el de procurar la tranquilidad tanto espiritual como recreativa (punto de reunión de los amigos), de hecho eran, esencialmente, un paraíso en la tierra. La manera en que estos jardines se construían podía ser muy formal (haciendo prevalecer la estructura) o muy informal (centrándose en las plantas), respetando, no obstante, algunas reglas simples de concepción, con la intención de maximizar, en términos de función y emoción, todo aquello que podía ofrecer el jardín. Se estima que el origen de los jardines persas data de unos 4000 a. C. En las cerámicas de esa época se descubren los diseños en cruz, típicos de los jardines persas. El concepto persa de un jardín ideal (parecido a un paraíso), tiene su mejor representación en el Taj Mahal. Fue Babur el que introdujo el concepto de los jardines persas en la India, y el jardín Aram Bagh de Agra (actualmente abandonado) fue el primero de los numerosos jardines que él creó. El Taj Mahal es uno de los jardines persas más grandes del mundo.
Mientras que por el otro lado tenemos lo que la mayoría de cristianos católicos o no católicos conocen como el Jardín del Edén que según la biblia se describe de la siguiente manera.

La palabra Edén suele ser utilizada como sinónimo de Paraíso. Sin embargo, la palabra «Paraíso» originalmente se refiere a un bello jardín extenso; mientras que «Edén», es una palabra de origen acadio (un pueblo de estirpe semita), cuyo significado se refiere a un lugar que es puro y natural. Así, Edén se refiere más bien a una región geográfica, mientras que el Paraíso se refiere a un lugar más específico (un huerto o jardín situado en la parte oriental de dicha región).
En la Biblia se indica que el Edén es un huerto o jardín que habría existido (al oriente), indicando su existencia en una región que se hallaría en el Cercano Oriente. Igualmente se dice que de él salía un río que se dividía en cuatro, llamados: río Pisón, que se dice, rodeó toda la tierra de Havila; el río Gihón, que habría rodeado toda la tierra de Cus (Etiopía); el río Hidekel (río Tigris); que iría al oriente de Asiria; y el río Éufrates.
En el libro Génesis en su capítulo primero, versículos 29 y 30 de describe la dieta vegetariana del paraíso original:
"29 También [Dios] les dijo [a Adán y Eva]: «Yo les doy de la tierra todas las plantas que producen semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla;todo esto les servirá de alimento. 30 Y doy la hierba verde como alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se arrastran por la tierra.»"
Igualmente en Génesis 9:3 nos dice que podemos comer todo lo que se mueva y tenga vida, al igual que las verduras, que todo podemos comer.
En el jardín del edén Dios habría colocado dos árboles especiales, llamados el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida; y, además, en este huerto, Dios habría colocado a Adán y Eva, para que vivieran.
En este lugar, Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada.
Aquí también Adán y Eva desobedecieron a Dios y comieron la fruta del Árbol de la ciencia del bien y del mal. Fueron maldecidos por su desobediencia: él trabajaría con el sudor de su frente, ella daría a luz con dolor y la culebra reptaría.
Luego fueron expulsados para evitar que el hombre alcanzara la vida eterna, pues ya tenía conocimiento del bien y mal al igual que la mujer provocó al hombre para que comiera del fruto del conocimiento. Esto está bien explicado en Génesis 3:22 y 3:24.
Entonces partiendo del hecho que el Jardín persa era un lugar con mucha vegetación y el Edén igual podemos decir que son similitudes muy interesantes con muchos años de diferencia pero que puede haber sido utilizada esa diferencia de años como para poder dar inicio a la vida a la creación desde un nuevo punto de vista. “El Religioso”